Hemos de averiguar si la vivienda que queremos comprar se encuentra inscrita en el Registro de la Propiedad, si está pendiente del Edicto del Ayuntamiento, o si está sujeta a los artículos 205 y 207 de la Ley Hipotecaria. Esto es primordial no sólo para poder hipotecarla, sino para averiguar cómo se encuentra descrita nuestra futura casa y si la realidad física de la misma coincide con la escriturada legalmente. En este punto es fundamental comprobar los m2 registrados, y si aparecen también correctamente definidos el garaje, el trastero, la bodega, las terrazas, etc... Comprobando si estos elementos configuran una finca registral diferente a la de la vivienda, si son anejos vinculados o si son cuotas de participación, podemos estar tranquilos ante una futura venta de los mismos y podremos determinar incluso hasta donde llegará el importe del préstamo y qué bancos podrían hacer la operación, ya que no todos contemplan de la misma manera estas cuestiones.
|